De Angela a Diosa

Ángela Aguilar: La Nueva Selena Que No Pide Permiso…Dio piso
Por Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

A ver, haters de teclado y guardianes autoproclamados de la “mexicanidad”: cierren el hocico un rato y escuchen.
Ángela Aguilar, ciudadana estadounidense nacida en Los Ángeles, California, acaba de cantar en inglés “You’re No Good” de Linda Ronstadt en un especial de los Grammy por CBS. Y de inmediato salió la jauría: “pronuncia mal”, “se le nota el acento mexicano”, “traiciona sus raíces”, “mejor que se quede en el regional porque en inglés suena forzada”.
¿En serio? ¿Eso es lo que les arde?
Primero, un dato básico que parece que se les olvida a muchos: ser mexicano no es una obligación legal ni cultural para quien nace o crece en Estados Unidos, aunque tenga padres, abuelos o bisabuelos mexicanos. La mexicanidad no es un carnet que te quitan si hablas inglés con fluidez o si decides cantar en ese idioma. No es un dogma religioso. No es una cárcel.
Ángela es mexicoamericana. Punto. Como millones de chicanos, pochos, latinos de segunda, tercera o cuarta generación que crecieron hablando inglés en la escuela, viendo Netflix en inglés, trabajando en inglés, pero que en casa escuchan rancheras, comen pozole y cantan “Cielito Lindo” en las fiestas. No tienen que elegir bando. No tienen que demostrar pureza étnica ni lingüística para ser válidos.
Y segundo: Ángela habla inglés peeeeerfectoooo! Nativo. Fluido. Sin esfuerzo. Porque nació y se crió en un país bilingüe por obligación diaria. Los que critican su “pronunciación” al cantar son los mismos que no podrían pedir un café en Starbucks sin que les entiendan a medias…oooops!. No hables de acentos si tu inglés se reduce a “hello” y “good bye” con acento de telenovela .
Cuando canta en inglés, Ángela no está “intentando” hablar el idioma. Lo habla. Lo que hace es interpretar, dar estilo, poner voz y sentimiento a una canción. Y lo hizo con potencia, con actitud rockera, con un look que grita “ya no soy la niña de los vestidos charros”. Sonó como una estrella que domina los dos mundos.
Y ahí está lo que realmente les quema el alma a los haters: con una sola interpretación, Ángela se proyectó como la nueva Selena Quintanilla para el mercado anglo.
Selena no pidió permiso para cruzar. Cantó en español, cantó en inglés, llenó el Astrodome, ganó Grammys, y se convirtió en ícono precisamente porque era mexicoamericana sin complejos: tex-mex hasta el tuétano, orgullosa de sus raíces, pero sin pedirle perdón a nadie por hablar inglés perfecto y querer el mainstream estadounidense.
El público sajón no se traga los chismes de la vida privada.Ellos no ven UNIVISION ni TELEMUNDO No le importa si te casaste, te divorciaste, si te critican en TikTok mexicano o si te dicen “nepo baby”. Ellos valoran el talento, la presencia, la voz, el carisma. Compran boletos, hacen streaming, llenan estadios.
Ángela, con esa presentación, dijo sin decirlo: “Vengo por lo que es mío”. Los tacones de Selena estaban esperando a alguien que pudiera llenarlos: bilingüe, Hermosa , con voz poderosa, con linaje musical, pero sobre todo con hambre de escenario grande. Y ella los acaba de calzar.
Mi corazonada (y me la juego sin miedo a que me digan pretenciosa): Ángela se cansó. Se cansó del hate mexicano que la mide con vara de pureza revolucionaria, que la quiere encasillada eternamente en el regional mexicano como si fuera una muñeca del mexican groceries vitrina. Se cansó de que la ataquen por su vida personal, por sus declaraciones, por existir.
Y decidió: “Si en México me odian por ser yo, voy a conquistar el mercado que sí valora el talento sin tanto chisme barato”.
Que venga el debate. Que venga el hate. Que arda Troya.
Porque cada crítica absurda, cada meme de mala fe, cada “no pronuncia bien” solo la impulsará más alto. El odio mexicano la está convirtiendo, sin querer, de angela a Diosa Aguilar para el público anglo que no entiende de rencores provincianos.
Así que sigan, haters. Sigan gritando que “no es mexicana de verdad” o que “traiciona el español”. Mientras tanto, Ángela ya está del otro lado, caminando hacia el trono que Selena dejó vacante.
Y cuando llegue, va a brillar tan fuerte que ni con todo su veneno van a poder apagarla.
Alexa Capote
Periodista Transexual
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Publicado por AlexaCapotePeriodistaTransexual

periodista transexual independiente y mona.Sueno incomoda por no entrar en el sistema corrupto de control de pensadores libres democráticos ni objetivos.

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