México merece llamar las cosas por su nombre
Por Alexa Capote –Periodista transexual elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
En México nos hemos acostumbrado a que las palabras duelen más que las balas. Decir “terrorismo” parece más peligroso que enfrentarlo. Pero después del ataque en Coahuayana, Michoacán —un vehículo cargado con explosivos, conducido hasta su destino final por alguien que murió en el acto suicida kamikace — surge una pregunta que ningún comunicado oficial quiere tocar:
¿Cuánto más hay que suavizar para que la realidad deje de ser incómoda?
Lo sucedido posee todos los ingredientes que, en cualquier otra parte del mundo, despertarían alarmas internacionales: explosivos, un blanco institucional y un conductor que no salió del vehículo antes de la detonación. No hace falta adornos retóricos. No hace falta exagerar. Basta mirar los hechos, así, desnudos.
Sin embargo, el discurso oficial insiste en evitar el término “terrorismo”, quizá para no encender focos amarillos en Washington ni abrir la puerta a obligaciones diplomáticas que incomodan. Pero la verdad no cambia porque alguien, desde un atril, decida nombrarla de otra forma.
Un ataque así —violento, quirúrgico, simbólico— busca mandar un mensaje. Y cuando la violencia manda mensajes, el pueblo tiene derecho a nombrar lo que ve.
Esto no es un llamado a confrontar instituciones ni a sembrar pánico. Es simplemente reconocer que México ya vive dinámicas que, en otras latitudes, se reconocen como tácticas terroristas suicidas : el uso calculado del miedo para someter territorios y paralizar comunidades enteras.
¿Quién conducía ese vehículo? ¿Lo obligaron? ¿Actuó bajo amenaza o engaño ? ¿Fue un acto suicida voluntario? No lo sabemos. Pero cuando un ataque deja tan pocas dudas sobre su intención de sembrar terror, la semántica se vuelve un refugio de comodidad. Y México ya no puede permitirse comodidades.
Nombrar no destruye instituciones. Nombrar no rompe alianzas. Nombrar no ofende a nadie.
Nombrar simplemente ilumina.
Y un país que no se atreve a encender la luz acaba viviendo en la sombra, a tientas, esperando el siguiente estallido.
No acusación , no sentencia, no cuestionar mentiras oficiales . Solamente invitar a contemplar la posibilidad que todos vemos de reojo: que México ya está enfrentando ataques que buscan más que controlar territorios: buscan aterrorizar, retar y someter al gobierno.
Y cuando el terror aparece, aunque incomode, aunque duela, aunque cause presión internacional…
hay que llamarlo por su nombre.
Porque la dignidad de un gobierno y su pueblo también se defiende diciéndo la verdad …
— Alexa Capote
Periodista transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com


