Amlo miente como respira

Los huesos de La Lagunilla le escupen en la cara a López Obrador
Por Alexa Capote, Periodista Transexual Independiente
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
Mientras Andrés Manuel López Obrador recorre México presentando su libro y gritando que “los aztecas no eran caníbales ni sacrificaban niños, eso es leyenda negra inventada por los españoles”, en el Eje Central de la Ciudad de México, su propio gobierno —el INAH que él mismo controla— acaba de sacar de la tierra tres cadáveres de niños que lo desmienten en la cara.
Un infante de 2 a 5 años, un neonato de menos de 3 meses y un adolescente de 12 a 15 años, enterrados con ofrenda ritual, en posición fetal o extendida, junto a un tlecuil doméstico y cerámica Azteca III. Exactamente el tipo de entierros que los códices mexicas y los cronistas indígenas describen como ofrendas a Tláloc y otros dioses. El mismo INAH que depende de la Secretaría de Cultura de la 4T lo dice sin rodeos: son de la última fase tlatelolca (1325-1521), asociados a una unidad doméstica mexica.
¿Y qué hace el Presidente? Miente. Miente descaradamente. Dice que “nunca se ha encontrado evidencia arqueológica de sacrificios humanos”. ¡En su propio boletín 648 del 3 de diciembre de 2025 su gobierno publica la evidencia que lo contradice!
Esto ya no es ignorancia, es cinismo puro. Es usar el aparato del Estado para fabricar una versión rosa de la historia mexica que le convenga al discurso indigenista de pacotilla de la 4T, mientras entierran —literalmente— los huesos que no encajan en su cuento.
El INAH, que debería ser el guardián implacable de la verdad histórica, se convierte en cómplice de la gran mentira oficial: calla el contexto ritual evidente, lo disfraza de “entierros domésticos” y evita pronunciar la palabra sacrificio como si quemara en la boca. Porque si lo dicen claro, le explotaría la verdad en la cara al jefe máximo.
Señor López Obrador: aquí tiene la evidencia, firmada por sus propios arqueólogos, pagada con presupuesto público de su sexenio. Tres niños sacrificados que su gobierno desenterró y que usted prefiere ignorar para seguir vendiendo su novela de que los mexicas eran angelitos pacíficos difamados por los malos españoles.
La historia no miente, presidente.
Los huesos de La Lagunilla sí hablan.
Y le están diciendo en la cara: cínico mentiroso !…Era no mentir al pueblo de México !                       Por Alexa Capote Periodista Transexual elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

Publicado por AlexaCapotePeriodistaTransexual

periodista transexual independiente y mona.Sueno incomoda por no entrar en el sistema corrupto de control de pensadores libres democráticos ni objetivos.

Deja un comentario