Genitalia politica

Los políticos nos gobiernan con su inteligencia y capacidad política… no con sus genitales

Exacto. Un presidente, un diputado o un alcalde se evalúa por sus políticas públicas, por su honestidad administrativa, por su visión de país y por los resultados que entrega a la ciudadanía. No por con quién se acuesta, cuántas veces o de qué manera, siempre que todo sea entre adultos consensuados y sin dañar a terceros.
Atacar o cuestionar la sexualidad de otro ciudadano (famoso o anónimo) es una de las formas más antiguas y efectivas de control social. Desde las civilizaciones antiguas hasta hoy, exhibir, avergonzar o criminalizar el deseo ajeno ha sido el método favorito de curas, reyes, dictadores y opinadores de turno para mantener a la población asustada y obediente. “Si te sales del guion sexual que te imponemos, te destruiremos”. Ese es el mensaje real detrás de cada escándalo fabricado.
Por eso da tanta rabia ver cómo, en pleno siglo XXI, todavía se usa la vida sexual (presente o pasada) como arma política. Da igual si la persona es Trump, el cuerpo de Sheinbaum ,Clinton y sus medidas, un cantante de corridos o una vecina transexual del barrio: el mecanismo es idéntico y siempre sirve al mismo propósito: distraer, dividir y dominar.
Dejen de hurgar en las sábanas ajenas.
Respeten la dignidad íntima de cada ser humano.
Juzguen a los políticos por sus votos en el Congreso, por sus presupuestos, por sus mentiras o aciertos en la gestión… pero nunca, jamás, por lo que hagan en su dormitorio con adultos que consienten.
La sexualidad es privada en política no es debate público a cuestionar .
Es territorio sagrado.
Por
Alexa Capote – Periodista transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

Publicado por AlexaCapotePeriodistaTransexual

periodista transexual independiente y mona.Sueno incomoda por no entrar en el sistema corrupto de control de pensadores libres democráticos ni objetivos.

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