La Ambigüedad de «La Calavera»: ¿Una Crítica Velada de Luis Estrada a las Legisladoras Trans de la 4T?
Por Alexa Capote, Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
17 de septiembre de 2025
En el panorama cultural mexicano, donde el arte y la política se entrelazan de manera inextricable, la serie Las Muertas de Netflix, dirigida por Luis Estrada y estrenada este mes, ha generado un torbellino de debates. Basada en la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia, que a su vez se inspira en el infame caso de las Poquianchis, la producción explora temas de corrupción, violencia de género y explotación en el México rural de los años 60. Sin embargo, como periodista transexual con una mirada crítica hacia las representaciones de género en los medios, no puedo evitar plantear una teoría suspicaz: ¿Es el personaje de «La Calavera», interpretado por Mauricio Isaac con una ambigüedad de género intencional, un disfraz sutil para la aversión que Estrada profesa hacia el gobierno de la Cuarta Transformación (4T) de Andrés Manuel López Obrador y ahora de La Doctora Claudia Sheinbaum Pardo , particularmente hacia sus legisladoras transexuales?
Esta hipótesis no surge de la nada. Estrada, conocido por su sátira política mordaz, ha sido un crítico acérrimo de la 4T desde el inicio del mandato de AMLO en 2018. En entrevistas y en sus obras anteriores, como ¡Que Viva México! (2023), ha denunciado la polarización, la intolerancia y la corrupción que, según él, caracterizan al actual gobierno. AMLO, por su parte, ha respondido con ataques personales, calificando las películas de Estrada como «churros» para conservadores y acusándolo de falsear la realidad. Estrada ha replicado que el presidente dedica tiempo valioso en sus mañaneras a criticar su trabajo en lugar de abordar problemas nacionales como la violencia o la migración. Esta animadversión mutua es evidente y podría extenderse a elementos simbólicos en Las Muertas.
El personaje de La Calavera, una figura cruel y leal que administra castigos violentos en los burdeles de las hermanas Baladro (equivalentes ficticias de las Poquianchis), no existe como tal en la realidad histórica del caso. En la novela de Ibargüengoitia de 1977, es una mujer exprostituta llamada Juana Cornejo, una amalgama ficticia de empleadas de confianza de las hermanas González Valenzuela. Sin embargo, en la serie, Estrada opta por una reinterpretación ambigua: vestimenta femenina mezclada con rasgos masculinos, sin una definición explícita de género o sexualidad. El director y el actor han insistido en que esta elección resalta la complejidad psicológica del personaje, de víctima a cómplice sádica, trascendiendo etiquetas. Pero, ¿es esto inocente en un contexto donde la 4T ha promovido la inclusión de legisladoras trans como un «momento histórico»?
Morena, el partido de AMLO, cuenta con al menos dos diputadas federales transexuales: Salma Luévano Luna y María Clemente García Moreno. Luévano, electa en 2021, ha sido una activista por los derechos LGBTI+ y ha enfrentado amenazas de muerte y discursos de odio, incluyendo insultos en redes y protestas contra comentarios transfóbicos en el Congreso. García Moreno, también de Morena, ha sido protagonista de controversias por forcejeos en el Congreso y comentarios ofensivos en manifestaciones, declarando en 2022 una separación temporal del partido por falta de apoyo, aunque permanece afiliada. Estas mujeres representan el compromiso declarado de la 4T con la diversidad, alineado con un discurso de izquierda y no discriminación.
Aquí radica mi sospecha: Estrada, quien ha acusado a la 4T de «censura» implícita al negar financiamiento público a sus proyectos por primera vez en su carrera —como ocurrió con ¡Que Viva México! a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) y la Secretaría de Cultura—, podría estar usando a La Calavera como una metáfora velada. Ha calificado las mañaneras de AMLO como «ejercicios de propaganda y manipulación», comparándolos con tácticas de líderes como Chávez o Correa, y ha descrito a los presidentes recientes, incluyendo a AMLO, como «priistas de hueso colorado». En una entrevista con El País en 2022, Estrada habló de un «clima enrarecido» bajo la 4T, y en 2025, con Las Muertas, reiteró su «crítica vitriólica» a la impunidad y corrupción mexicana.
¿Podría esta ambigüedad de género en una figura violenta —que castiga a mujeres en un entorno de explotación— ser una alusión sutil a la «hipocresía» de la 4T en temas de inclusión? En un México donde las personas trans enfrentan altos niveles de violencia (cientos de asesinatos registrados en décadas recientes), representar a un personaje negativo con rasgos que evocan identidades trans podría amplificar estigmas, como el de la «villana peligrosa» usado históricamente para demonizar a nuestra comunidad?.Esto sería terrible y ventajoso.Aunque Estrada no ha ligado explícitamente a La Calavera con la 4T o las legisladoras, su historial como satírico anti-poder hace plausible que opositores a Morena interpreten el personaje como una crítica encubierta, instrumentalizando la ambigüedad para fines políticos.Contra la comunidad transexual mexicana ,la más vulnerable y la mas golpeada de toda la estructura LGBTQ .
No hay pruebas concluyentes de una intención maliciosa, y Estrada podría argumentar que su enfoque es puramente narrativo, inspirado en la novela original donde La Calavera es una mujer sin matices trans. Sin embargo, en un clima polarizado, esta elección resalta la responsabilidad de los creadores: criticar al poder es válido, pero no a costa de grupos vulnerables. Como periodista transexual, invito a reflexionar: ¿Es Las Muertas solo entretenimiento, o un vehículo para aversiones políticas disfrazadas? La ambigüedad de La Calavera deja la interpretación abierta, pero en mi teoría, podría ser un golpe bajo a la diversidad que la 4T promueve, encubierto en arte.
Alexa Capote es una periodista transexual dedicada a temas de género, política y cultura. Síguela en elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com para más análisis críticos.


