Los bancos de comida en EEUU

Los Bancos de Comida en Estados Unidos: Pilar Silencioso Contra el Hambre

Origen y evolución

Los bancos de comida en Estados Unidos surgieron en 1967 en Phoenix, Arizona, gracias a John van Hengel, un voluntario de caridad católica que observó cómo los supermercados desechaban productos aún comestibles. De esa iniciativa nació el primer food bank, modelo que se expandió rápidamente por todo el país. Hoy, la red nacional más grande es Feeding America, que coordina más de 200 bancos de comida y 60 000 despensas comunitarias.

Quiénes los manejan

En la práctica, la operación está en manos de organizaciones sin fines de lucro, iglesias, centros comunitarios y, en gran escala, Feeding America y otras redes locales. Estas instituciones reciben alimentos donados, los almacenan y los distribuyen mediante despensas barriales, comedores y programas móviles.

Beneficios para los comercios

Los supermercados, restaurantes y productores agrícolas que donan alimentos a los bancos reciben deducciones fiscales bajo el código tributario federal. Esto significa que, además de evitar el desperdicio y reforzar su imagen social, logran ventajas económicas directas. Grandes cadenas como Walmart, Kroger y Amazon Fresh son hoy donantes clave.

Apoyo gubernamental

El gobierno federal, principalmente a través del Departamento de Agricultura (USDA), destina fondos y alimentos excedentes mediante programas como The Emergency Food Assistance Program (TEFAP). Los estados complementan con subsidios logísticos, camiones refrigerados y apoyos de personal. En términos fiscales, los donantes también reciben alivios impositivos, lo cual fortalece el círculo de colaboración público-privada.

Quiénes se benefician

Se estima que más de 40 millones de estadounidenses dependen cada año de estos bancos de comida. En promedio, muchas familias pueden recoger paquetes dos veces al mes, que incluyen frutas, verduras, proteínas congeladas, pan y productos básicos. La demanda suele aumentar en épocas de crisis: recesiones, desastres naturales o pandemias.

Biden vs. Trump: ¿Quién apoyó más?

Durante la administración Trump (2017–2021), los bancos recibieron una inyección extraordinaria de fondos durante la pandemia de COVID-19, con programas de compra directa a agricultores (Farmers to Families Food Box Program). Aquello fortaleció temporalmente la red, pero también fue criticado por problemas de logística y desperdicio.

Con Biden (2021–2025), el enfoque ha sido más estable y de largo plazo: se ampliaron los presupuestos del USDA y se reforzó el programa SNAP (estampillas de comida). Sin embargo, el aumento de la inflación y del costo de vida ha hecho que la demanda sobre los bancos siga creciendo, y muchas familias sienten que hoy necesitan más ayuda que antes.

Conclusión

Los bancos de comida son un mecanismo vital de solidaridad en Estados Unidos, puente entre el sector privado, el gobierno y la sociedad civil. Permiten que millones de hogares sobrevivan en tiempos difíciles. Más allá de la política, su permanencia es una prueba de que el hambre en el país más rico del mundo aún requiere soluciones colectivas, donde cada gobierno imprime su sello, pero el esfuerzo comunitario sigue siendo el motor principal.

Publicado por AlexaCapotePeriodistaTransexual

periodista transexual independiente y mona.Sueno incomoda por no entrar en el sistema corrupto de control de pensadores libres democráticos ni objetivos.

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